Se ha presentado un amplio estudio de las propiedades del
carbino utilizando cálculos de primeros principios. Los científicos de la Universidad
de Rice investigaron las respuestas mecánicas a la tensión, flexión, torsión y
deformaciones a las que sometieron el carbino.
El carbino está formado por átomos de carbono, al igual que el grafeno, los nanotubos de carbono o – para acudir a algo más familiar– el diamante o el grafito. Sus propiedades se deben a que el elemento químico, común a todos los materiales anteriores, se despliega de forma diferente.
En este caso los átomos de carbono se presentan en forma de cadena unidimensional, aunque por otro lado forman un entramado que recuerda al del diamante.
Para empezar, dicen que carbino es aproximadamente dos veces
más rígido que los materiales más duros conocidos actualmente. Los nanotubos de
carbono y grafeno, por ejemplo, tienen una rigidez de 4,5 x 10^8 Nm / kg pero el
carbino los supera con una rigidez de alrededor de 10^9 Nm / kg. Igual de
impresionante es la fuerza del nuevo material.
Los científicos de la calculan que se tarda alrededor de 10
nanonewtons de romper una sola hebra de carbino. "Esta fuerza se traduce
en una resistencia específica

Aún es pronto para señalar a esta universidad como la punta
de lanza en la exploración del carbino, pero es indudable que de momento lleva
ventaja a cualquier laboratorio que se haya planteado profundizar en el mismo
compuesto.
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